En MDV Centro de Rehabilitación Médica Avanzada realizamos tratamientos con toxina botulínica tipo A (Botox®) para el tratamiento de la espasticidad, determinadas distonías, el dolor muscular y otras patologías neurológicas y musculoesqueléticas que producen una contracción muscular excesiva.
Nuestros médicos rehabilitadores realizan una valoración individualizada para determinar si este tratamiento está indicado y diseñar un plan de rehabilitación personalizado que permita mejorar la movilidad, disminuir el dolor y aumentar la independencia funcional.
La toxina botulínica tipo A, conocida popularmente como Botox®, es un medicamento utilizado desde hace décadas en medicina para disminuir la contracción excesiva de determinados músculos.
En medicina rehabilitadora se emplea con fines terapéuticos y no estéticos.
Su aplicación permite reducir la hiperactividad muscular, aliviar el dolor y facilitar la recuperación funcional mediante fisioterapia y ejercicio terapéutico.
La infiltración de toxina botulínica está indicada en numerosas patologías.
Especialmente en pacientes con:
Reduce la rigidez muscular y facilita el movimiento.
Ayuda a disminuir las contracciones musculares involuntarias que afectan a diferentes regiones del cuerpo.
Puede utilizarse en determinados pacientes con dolor muscular persistente asociado a contracturas o hiperactividad muscular.
En pacientes pediátricos seleccionados puede mejorar la movilidad y facilitar la rehabilitación.
Siempre bajo valoración por un médico especialista en Medicina Física y Rehabilitación.
Entre las principales ventajas destacan:
El médico rehabilitador estudia la enfermedad, la exploración física y las pruebas complementarias.
La infiltración puede realizarse mediante:
Esto aumenta la precisión del tratamiento.
Se administra la toxina botulínica directamente en los músculos seleccionados.
El procedimiento suele durar entre 15 y 30 minutos.
Tras la infiltración comienza la parte más importante:
Los efectos suelen empezar entre los 3 y 7 días posteriores a la infiltración.
El máximo beneficio suele alcanzarse alrededor de las 2 a 4 semanas y su duración habitual es de 3 a 4 meses, aunque puede variar según la patología y el paciente.
La toxina botulínica puede estar indicada en pacientes con:
Siempre será necesaria una valoración médica personalizada.
En MDV no entendemos la infiltración como un tratamiento aislado.
Por ello la combinamos con:
Este abordaje multidisciplinar mejora los resultados funcionales y favorece una recuperación más completa.
En MDV contamos con médicos especialistas en Medicina Física y Rehabilitación que realizan una valoración personalizada y un tratamiento integral.
Te ofrecemos:
Nuestro objetivo es ayudarte a recuperar movilidad, reducir la espasticidad y mejorar tu calidad de vida.
Es la utilización de toxina botulínica tipo A con fines médicos para disminuir la contracción excesiva de determinados músculos.
Sí, es el mismo principio activo, pero en medicina rehabilitadora se utiliza con objetivos terapéuticos y dosis adaptadas a cada patología.
Habitualmente entre los 3 y 7 días tras la infiltración.
Generalmente entre 3 y 4 meses, dependiendo del paciente y la enfermedad tratada.
Suele ser un procedimiento rápido y bien tolerado. En algunos casos puede producir molestias leves durante la infiltración.
Sí. Cuando está indicado, las infiltraciones pueden repetirse siguiendo la valoración del médico especialista y respetando los intervalos recomendados.
Entre otras:
Sí. En la mayoría de los casos la fisioterapia forma parte fundamental del tratamiento para potenciar los beneficios de la infiltración
En MDV Centro de Rehabilitación Médica Avanzada realizamos infiltraciones de toxina botulínica tras una valoración por médicos rehabilitadores especializados.
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