Rehabilitación Vestibular y Tratamiento de Vértigos en Las Palmas
¿Sufres de vértigos o mareos que afectan tu día a día? ¿Te sientes en un barco constantemente? ¿Sabes que el vértigo se puede curar?
En nuestra clínica de medicina de rehabilitación vestibular en Las Palmas, te ayudamos a recuperar el equilibrio y mejorar tu calidad de vida.

Atiende a pacientes con vértigo posicional, neuritis vestibular, enfermedad de Ménière, migraña vestibular, desequilibrio crónico y disfunciones del equilibrio de origen central o multisensorial, integrando herramientas clínicas, protocolos de rehabilitación y coordinación con otras especialidades médicas.
La Dra.Iris combina un enfoque clínico riguroso con una atención empática y personalizada, adaptando cada tratamiento a las necesidades funcionales y emocionales de cada paciente. Su compromiso con la actualización científica y la excelencia asistencial ha convertido la unidad que lidera en un referente regional en el abordaje del vértigo y el equilibrio.
Con visión multidisciplinar, integra la rehabilitación vestibular en circuitos que incluyen, manejo del miedo a las caídas, terapia visual, y readaptación funcional.
Mediante programas personalizados y ejercicios específicos, tratamos alteraciones del sistema vestibular que provocan inestabilidad, vértigos y mareos crónicos. Nuestro objetivo es que vuelvas a sentir seguridad y confianza en cada paso.
Especialistas en vértigos en Las Palmas al servicio de tu bienestar.
Causado por pequeños cristales de calcio (otoconias) que se desplazan en los canales semicirculares del oído interno.
Provoca episodios cortos de vértigo intenso al mover la cabeza.
Inflamación del nervio vestibular generalmente por infección viral.
Provoca vértigo intenso, desequilibrio, náuseas y alteración de la marcha.
Inflamación del oído interno que afecta el equilibrio y, a veces, la audición.
Puede aparecer tras infecciones virales o bacterianas.
Acumulación anormal de líquido en el oído interno
Provoca episodios de vértigo, pérdida auditiva fluctuante, tinnitus (pitidos) y sensación de presión en el oído.
Sensación persistente de inestabilidad o desequilibrio, incluso sin vértigo agudo.
Puede deberse a secuelas de infecciones, traumatismos o degeneración vestibular.
Problemas para caminar, subir escaleras o mantener la estabilidad.
Frecuente en pacientes con envejecimiento, traumatismos craneales o lesiones neurológicas.
Es un conjunto de ejercicios y terapias dirigidos a mejorar el equilibrio, reducir mareos y vértigos, y favorecer la adaptación del sistema vestibular tras lesiones o alteraciones del oído interno.
Pacientes con vértigo posicional, enfermedad de Ménière, neuritis vestibular, laberintitis, mareos crónicos o problemas de equilibrio tras traumatismos o envejecimiento.
Mejora la estabilidad, disminuye vértigos y mareos, facilita la marcha y previene caídas, mejorando la calidad de vida del paciente.
Ejercicios de reequilibrio, maniobras de reposicionamiento de los cristales del oído (Epley), entrenamiento de la coordinación ojo-cabeza, ejercicios de marcha y adaptación postura
Depende de la patología y la evolución del paciente; puede ir de unas semanas a varios meses, con sesiones periódicas y ejercicios para casa.
En algunos casos sí, mediante hábitos posturales correctos, entrenamiento del equilibrio, control de factores de riesgo y tratamiento temprano de infecciones o lesiones vestibulares.
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Indicadas principalmente para el vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB).
Consisten en movimientos específicos de cabeza y cuerpo para recolocar los cristales de calcio (otoconias) en el oído interno.
Mejoran la estabilidad de la marcha y la postura.
Incluyen ejercicios de pie, marcha, cambios de posición y movimientos controlados de cabeza y ojos.
Estimula el sistema vestibular para compensar déficits.
Ayuda a reducir mareos crónicos y mejorar la tolerancia a movimientos.
Se repiten movimientos o posiciones que provocan mareo de forma controlada.
Reduce progresivamente la respuesta exagerada del sistema vestibular.
Entrenan la relación entre los movimientos de la cabeza y la fijación visual.
Mejoran la estabilidad visual durante el movimiento.
Enseñanza de hábitos para prevenir caídas y mareos.
Adaptación de la vida diaria según limitaciones del paciente.